Desarrollo a medida
Esa tarea que siempre
acaba en una hoja.
Un proceso repetido, una libreta que pasa de mano en mano o dos programas entre los que vuelves a escribir lo mismo. Cuéntanos el trabajo: estudiamos qué herramienta necesita.
El punto de partida
Un problema
que puedas contar.
No necesitas traer una especificación. Nos sirve saber qué haces, qué información entra, qué debe salir y dónde falla el proceso actual.
Si una herramienta que ya existe resuelve el trabajo, la valoramos primero. Si hace falta construir, definimos el alcance y cómo se comprobará que la solución sirve.
Cómo lo estudiamos
De la conversación
a una propuesta.
Cada paso deja algo que se puede revisar. El proyecto se concreta antes de construirlo.
- 01
Entender el recorrido
Vemos un ejemplo de la tarea, las personas que intervienen y lo que hay que conservar.
- 02
Dibujar la herramienta
Ordenamos las pantallas y las acciones. Así puedes revisar el trabajo antes de que se programe.
- 03
Concretar el alcance
Dejamos funciones, entregas y condiciones por escrito, con lo que incluye la propuesta.
- 04
Construir y comprobar
El desarrollo se revisa con los casos acordados. La puesta en marcha se prepara como parte del alcance.
Para empezar
Tres cosas
que nos ayudan mucho.
- Una tarea concreta que repites a menudo.
- Un ejemplo sin información personal ni contraseñas.
- Quién lo utilizará y qué necesita obtener.